distinción

Juan Manuel Pardellas

A Juan Manuel, con nuestro mayor afecto

Nuestro protagonista nació y vive en un pequeño planeta insular, cada vez más concurrido y cada vez más diverso. Y aunque recientemente ha cambiado de club, sigue comprometido con su faceta profesional de informador responsable, luchador incansable por la dignidad de las personas, tanto de dentro como de fuera, viejos y nuevos pobladores que pintan de muchos colores el lugar de sus raíces. Con sus escritos y con sus realizaciones ha encendido muchas lámparas que mejoran la comprensión de un fenómeno complejo, difícil de aprehender en toda su dimensión. Un fenómeno que nos envuelve cada vez más, que nos acaricia o que nos zarandea, según la óptica con la que miremos y nos dejemos mirar, en el que existen héroes, pero también personas anónimas que luchan diariamente entre nosotros por salir adelante y sacar adelante a su familia, a su comunidad, a su país… incluso a su continente de procedencia. Personas que él ha conocido, aquí y allí, persiguiendo una explicación razonable a la sinrazón de algunos episodios de esa movilidad que agota hasta los pueblos más pujantes…

De todas esas personas habla nuestro protagonista en sus crónicas que llegan a todo el país, siempre refiriéndose a ellas por sus nombres, porque los y las inmigrantes tienen nombre, y rostro, y sueños, y emociones, y temores… Los que él nos transmite con su pluma ligera y siempre presta a acariciar a los que más sufren, porque en esta odisea de la migración muchas personas lo pasan mal, muy mal… desesperación y sufrimiento que a veces deriva en la oportunidad de otros, a los que él combate con frecuencia desde sus escritos y a través de las cálidas ondas de la radio. Por todo ello, el equipo técnico del Observatorio quiere hacerle este sencillo pero sincero homenaje, con el que también desea reconocer la labor que realizan cada día muchos periodistas que han superado la reiteración de los números, de las caras sin nombre, y le ponen voz y rostro a la inmigración…

Juan Manuel Pardellas Socas. Desde que empezamos, tímidamente, a mirar la inmigración en OBITen siempre nos has tendido tu mano. Tu voluntad y compromiso ha sido un ejemplo para nosotros y tu sincera amistad nos ha dado confianza para avanzar con mayor firmeza y mejorar nuestra labor. Sigue transmitiéndonos esa energía, la necesitamos. Gracias y enhorabuena… hermano.

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